¿Cúal es el mejor Ayuno?

Desde que nació el concepto de ciencia médica o medicina moderna, esta se empeñó en demostrar que las enfermedades entran en el cuerpo debido a causas externas y de esta manera, perturban la existencia del mismo, le causan dolor y acaban por destruirlo.

La bacteriología, una de estas ciencias modernas, se regocija cada vez que descubre un nuevo bacilo, como si fuera un nuevo tipo de soldado moderno y entrenado que se une al aterrador ejército de seres cuyo único propósito es hacer peligrar la vida del hombre.

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Si lo miramos desde otro punto de vista, la bacteriología no difiere mucho del antiguo enfoque medieval, en el que la enfermedad era atribuida a un espíritu maligno, e incluso se llego a creer en las posesiones demoniacas. La única diferencia, es que esta vez el demonio puede observarse a través de un microscopio, convirtiéndolo así en un peligroso monstruo científicamente comprobable.

Este científicamente comprobable, presenta una serie de inconvenientes, el primero de ellos, es que cada vez que uno de esos bacilos es descubierto, las pruebas que se realizan en animales, referente a sus efectos en el cuerpo, no son en absoluto concluyentes. Ya que, estas pruebas se efectúan únicamente por medio de inyecciones en la circulación sanguínea de los pobres sujetos de estudio y no introduciendo dichos bacilos por los canales normales de contagio o en el tubo digestivo.

Ejemplo, si nos comemos algún alimento infectado con la bacteria Salmonela, posiblemente tendremos una magnifica diarrea y el sistema digestivo comprometido unos días y como máximo en una semana, nuestro organismo activando todo su sistema de control y limpieza, habrá hecho frente y solucionado el problema sin necesidad de ningún tipo de medicamento.

Pero si nos inyectamos esta misma bacteria Salmonela en sangre, puede comenzar a infectar otros órganos y tejidos. Esto puede causar inflamación de los huesos o las articulaciones o del revestimiento del cerebro, el corazón o las válvulas cardíacas. La bacteriemia puede provocar sepsis, una afección potencialmente mortal en la que el sistema inmunológico comienza a atacar el cuerpo.

Pero siendo justos, si que hay algo de verdad en el concepto de invasión del exterior como causa de la enfermedad, pero no en el sentido de que el invasor sea un espíritu hostil a la vida, un demonio o un ser microscópico, sino que todas las enfermedades sin excepción, incluso las hereditarias, y pasando por alto algunas causas higiénicas, son causadas única y exclusivamente por el consumo de alimentos biológicamente erróneos, antinaturales y el exceso del consumo de todo tipo de alimentos.

En todo organismo enfermo hay una tendencia a segregar mucosidades, en incluso pus y sangre descompuesta. De igual manera, en todo organismo sano, también contiene cierta cantidad de mucosidad, como la linfa o una sustancia que hay en los pulmones de naturaleza mucosa (liquido pleural).

En el caso de un resfriado, podemos ver como el cuerpo, produce mucosidad y la expulsa, pero hay veces que esta mucosidad no aparece de forma visible como en el caso de problemas de estómago, ojos, enfermedades del corazón, reumatismos, artrosis. Y lo que es peor, no puede ser expulsada por el cuerpo, de manera que entra en la sangre y causa calor o inflamación (dolor o fiebre), en la parte donde el sistema vascular de la zona se encuentre. Y en la mayoría de los casos esto es producido por un simple enfriamiento.

Para resolver este problema, lo que necesitamos, es consumir alimentos no mucosos, sea cual sea la dolencia. Estos alimentos, son aquellos que no producen mucosidad y los principales son las frutas.

Cuando consumimos alimentos no mucosos, la energía digestiva ataca las materias mucosas, muchas de ellas acumuladas allí desde la niñez, y la mayoría de las veces endurecidas formando estratificaciones patológicas.

El resultado de esto, será que esas mucosidades que señale antes como la causa básica de la enfermedad, aparecerán en la orina y en los excrementos. Si la enfermedad está algo avanzada, de manera que en alguna parte, se hayan formado estratificaciones patológicas, es decir, tejidos celulares descompuestos, entonces, también se segregará pus.

Tan pronto como el organismo deja de ingerir mucosidades en forma de alimentos antinaturales, como las carnes, pescados, alimentos procesados, harinas refinadas, comida enlatada o embotellada, sal, azúcar, y demás tóxicos antinaturales como café, tabaco, drogas , alcohol y medicamentos. La sangre, ataca directamente las mucosidades y el pus y hace que nuestro organismo las segregue por medio de la orina; y en el caso de organismos gravemente afectados, usará los demás orificios disponibles, llamados emuntorios, como pueden ser la piel y todo tipo de membranas mucosas: nariz, boca, vejiga, vagina, etc..

¿Cómo se comportan los alimentos en nuestro cuerpo?

Si dejamos hervir lo suficiente alimentos como patatas, harina de cereales o cualquier tipo de materia cárnica; obtendremos una materia gelatinosa, mucilaginosa y mucosa, parecida a la pasta que se usa para encuadernar. Esta sustancia mucosa, pronto se pone agria y fermenta, formando así el terreno ideal para la cría de hongos, mohos y bacilos. En la digestión, que no es otra cosa que una especie de cocción o combustión, esta pasta mucilaginosa se va formando mientras que nuestro organismo va recogiendo los nutrientes que necesita, Lo habitual, es que esta pasta residual, sea eliminada por completo, pero debido a la cantidad de alimentos inadecuados que consumimos y al exceso de estos, hoy en día la mayoría de las personas estamos sobrealimentadas. Nuestros intestinos y estómago, se van engrudando con esta pasta de origen antinatural y cuando va pasando el tiempo, esta pasta entra en fermentación obstruyendo los vasos sanguíneos y descomponiendo la sangre estancada en los diversos órganos afectados.

Si por el contrario, cocemos higos, dátiles, uvas o cualquier otra fruta, hasta que se conviertan en una masa espesa, también obtendremos una papilla, pero esta, no entra en fermentación y nunca segrega mucosidad, sino que se convierte en jarabe o arrope. La glucosa, es decir, el azúcar de las frutas, es el alimento de mayor valor para la sangre, también se convierte en una masa pegajosa, pero esta es absorbida completamente por el cuerpo como combustible de la más alta calidad y no deja más residuos que una ligera porción de celulosa, la cual, al no ser viscosa, es eliminada rápidamente por el cuerpo y nunca llega a fermentar.

Es ampliamente conocido que el azúcar concentrado mediante la cocción se emplea para la conservación de la fruta y otro alimentos, como en el caso de las mermeladas, y esto es debido a su capacidad de evitar la fermentación.

Efectos del ayuno en nuestro cuerpo

Desde que nacemos y hasta el momento de nuestra muerte, nuestro organismo, lucha por preservar el equilibrio físico-químico y molecular de cada célula que contiene para de este modo conservar nuestra salud.

El ayuno, ayuda a facilitar esta tarea, ya que al eliminar la ingestión de alimentos tóxicos, permite a nuestro organismo deshacerse de las sustancias tóxicas acumuladas en nuestro cuerpo a lo largo de los años. Durante el ayuno, nuestro organismo, al verse aliviado de la tarea de la digestión, puede dedicarse a efectuar el trabajo atrasado y dedicarse a la movilización y eliminación de todo tipo de sustancias extrañas.

El problema, es que debido al surgimiento cual setas de campo de presuntos gurús, coachs e influencers, que más allá de saber manejar una red social, repiten cual loros lo primero que es tendencia y saben que les van a ayudar a subir seguidores y visitas, sin pararse a pensar el daño que pueden llegar a hacer a la salud de los pobres incautos que les escuchan y desesperados ponen en práctica cualquier método que les ayuden a aliviar su sufrimiento. Yo escucho espantada diversas dietas, ayunos e ingestiones de cosas cada día más extrañas y perjudiciales para el organismo y es por esto que he decidido escribir este artículo que aunque entiendo denso y complicado es de vital importancia su comprensión.

Vamos allá.

¿Cuál es el mejor ayuno para mi?

La experiencia, ha demostrado que mejor que la privación total de alimentos (ayuno total) es mucho mejor tolerada por todo tipo de organismos, una dieta antitóxica compuesta por zumos de frutas y jugos y caldos de verduras.

No debemos perder nunca de vista que, durante el ayuno, al igual que durante el período alimenticio, nuestro organismo necesita una cantidad determinada de albúmina para poder reparar los tejidos dañados, así como una determinada cantidad de nutrientes para poder mantener la temperatura correcta del cuerpo y la energía necesaria para su movimiento.

¿Qué es la albúmina?

Sin entrar en grandes detalles, la albumina es una proteína que se comporta como un pequeño distribuidor, llevando todo tipo de sustancias necesarias a través de nuestra sangre; ayudando a mantener todo en equilibrio y asegurándose de que no haya demasiada agua en algunas partes del cuerpo y que haya suficiente en otras.

A grandes rasgos, mantiene el equilibrio de los líquidos, transporta nutrientes y hormonas a su lugar correcto y ayuda a proteger nuestras células. Si hay falta de albúmina puede aparecer todo tipo de retención de líquidos como consecuencia de un exceso de agua intracelular, puede aparecer fatiga por falta de nutrientes celulares y puede haber problemas para reparar el organismo debido a la falta de los nutrientes requeridos por las células.

¿Qué ocurre en nuestro cuerpo durante el ayuno?

Bien, ya sabemos que necesitamos la albúmina y otra serie de nutrientes, pase lo que pase con nuestra dieta. Durante el ayuno, si no proveemos a nuestro cuerpo de ellas, estas sustancias necesarias van a ser retiradas de nuestros propios tejidos. La albúmina va ser retirada de nuestras reservas de albúmina y la cantidad de calorías (azúcar) necesarias serán retiradas de las grasas almacenadas.

Esto último es la principal bandera que enarbolan los pseudoterapeutas de las redes sociales, el ayuno consume la grasa almacenada en el organismo, pero lo que estos señores olvidan explicar en sus reels, es que durante el ayuno, el cuerpo extrae de los tejidos la cantidad de albúmina y grasas que necesita. Sin embargo, las grasas solo deben formar parte de la dieta en una proporción específica para mantener el valor calórico normal. Si se supera esta proporción, aparecen en exceso los cuerpos cetónicos. Todo aquel que ayuna se acidifica.

Los cuerpos cetónicos son compuestos producidos por el hígado durante el proceso de cetogénesis, especialmente cuando el cuerpo está en un estado de ayuno o bajo en carbohidratos. Estos cuerpos cetónicos sirven como fuente de energía alternativa, especialmente para el cerebro cuando los niveles de glucosa son bajos. Sin embargo, si se acumulan en exceso, pueden llevar a una condición llamada cetoacidosis, que es una acumulación peligrosa de ácidos en el cuerpo. En situaciones normales, los cuerpos cetónicos son una parte natural y útil del metabolismo energético.

Pero desgraciadamente entrar en cetoacidosis por deporte no es nada sano ni aconsejable. Esto puede llevar a un desequilibrio ácido-base en el cuerpo, causando síntomas graves como náuseas, vómitos, dolor abdominal, y en casos extremos, coma o muerte. Por lo tanto, es una emergencia médica que requiere tratamiento inmediato.

Cetosis Vs Cetoacidosis

La cetosis y la cetoacidosis son dos condiciones diferentes que implican la presencia de cuerpos cetónicos, pero tienen significados y consecuencias muy distintas:

Cetosis: Es un estado metabólico natural que ocurre cuando el cuerpo usa grasa como su principal fuente de energía en lugar de carbohidratos. Esto sucede cuando la ingesta de carbohidratos es muy baja, como en las dietas cetogénicas. La cetosis es generalmente segura y buscada intencionalmente por algunas personas para perder peso o para beneficios metabólicos.

Cetoacidosis: Es una condición médica peligrosa en la que los niveles de cuerpos cetónicos son extremadamente altos, lo que lleva a una acidez en la sangre.

Ayuno Mediante Dieta Desintoxicante

Las dietas desintoxicantes a base de frutas, jugos de frutas, o a base de jugos y caldos de verduras son dietas hiponitrogenadas de residuo alcalino y representan una clara ventaja sobre el método de ayuno completo.

Si hacemos dietas exclusivamente a base de fruta o jugos de fruta nos garantizará un aporte de glucosa que permitirá al organismo un ahorro de grasas, disminuyendo así las posibilidades de cetoacidosis. Pero, algunas frutas llevan exceso de azúcares, sobre todo cuando las consumimos en forma de jugos que también podrían llevar a un exceso de ácidos en nuestro cuerpo.

Por otro lado, las dietas a base de verduras y jugos de verduras, no proporcionan al cuerpo ningún aporte de glucosa, de manera que el organismo se verá en la misma situación que la del ayuno total, al tener que movilizar las grasas con el riesgo de la cetoacidosis de nuevo.

Lo más coherente y lógico seria utilizar una dieta a base de frutas y/o jugos de frutas y jugos y caldos de verduras. La combinación de ambas es antimucosa y nos permite dar un descanso a nuestro aparato digestivo para que este pueda ponerse al día con las tareas pendientes, la fruta aporta la glucosa necesaria para no entrar en cetoacidosis y las verduras proporcionaran vitaminas, sales minerales y neutralizaran los ácidos de las frutas.

Tipos de ayuno

El ayuno se puede dividir en 2 tipos: el ayuno higiénico, que es el que se realiza con intención de conseguir un mejor y más correcto funcionamiento del cuerpo y el ayuno terapéutico que tiene como intención restablecer al organismo y corregir padecimientos.

Ayuno higiénico

Este tipo de ayuno se puede realizar de dos formas:

1. Monodieta

Durante este ayuno solo se ingieren durante un corto periodo de tiempo, unos 3 días de fruta. Yo suelo recomendar por lo anteriormente dicho que además de la fruta se ingieran jugos de verduras, como apio con zanahoria o pepino con manzana para evitar cualquier tipo de acidificación que pudieran causar las frutas.

Hasta no hace mucho tiempo también era habitual practicar este tipo de ayuno comiendo normal durante 6 días de la semana y dejando un día de limpieza solo a base de frutas.

2. Ayuno Completo

Durante este ayuno solo se ingiere agua y cocimientos de plantas medicinales. Este suelo desaconsejarlo y sobre todo si se practica sin ayuda de un profesional.

A pesar de las millones de voces de hoy en día argumentando las bondades de este tipo de ayuno para adelgazar, reiterar una vez más que para esas cuestiones es mil veces más efectiva y segura una correcta dieta cetogénica o un ayuno intermitente suave (dependiendo en que casos).

Algunos podrían decir que en individuos obesos es necesario aplicar un ayuno completo para de esta manera, eliminar el exceso de grasa mediante autofagia. Pero debemos saber que los tóxicos que liberan las grasas del ayunador unidos a la cetoacidosis en la que seguramente entrará entrañan mucho más riesgo para el organismo.

Y aunque este estuviera correctamente asesorado con las plantas depuradoras necesarias y aportando la glucosa adecuada para evitar la acidosis metabólica, como pudiera ser en el caso de la dieta del sirope de savia. La experiencia revela que el organismo no queda limpio después un ayuno completo de 40 días, es decir, harían falta varios ayunos. Y para colmo, la experiencia también demostró que inmediatamente después de un ayuno de ese tipo, los cereales que producen catarros, reumas, etc…, vuelven a ensuciarlo de nuevo. De esta manera, todo el arduo sacrifico del ayuno queda anulado salvo que después de los cuarenta días del mismo se siga una dieta que no lo ensucie después como podría ser una dieta alcalina.

Y esa misma evidencia ha demostrado que una dieta alcalina hace innecesario el ayuno. Si la eficiencia de nuestras células, esta en relación directa con la calidad de los materiales aportados, debemos entender que las células, durante un ayuno completo, deben funcionar con materiales antifisiologicos (subproductos fermentados de la carne ingerida y grasa llena de toxinas atrapadas), retirados de los tejidos del ayunador. Y por este motivo, harán una labor de más baja calidad que cuando se encuentran abastecidas con materiales más fisiológicos fruto de una correcta dieta alcalina.

A mi entender para un correcto ayuno higiénico podríamos optar por una cura de savia y limón de 10 días para de este modo garantizar los aportes correctos de los nutrientes que necesitan nuestras células y de albumina y luego transicionar a una dieta alcalina.

Ayuno Terapéutico

Este tipo de ayuno también se puede realizar de dos formas

1. Dieta

Una dieta hipotóxica donde solo se ingieran frutas y verduras en forma natural o en jugos y en caldos es el que más fervientemente recomiendo.

2. Ayuno Completo

En este, una vez más solo se ingieren líquidos, agua o cocimientos de hierbas medicinales y la duración del mismo para que fuera efectivo tendría que ser de al menos 20, 30 e idealmente 40 días.

A los 20 días del mismo se pueden empezar a apreciar los primeros síntomas de la curación manifestados en un incremento de los dolores como consecuencia de la movilización de todos los venenos.

Este tipo de ayuno solo lo recomiendo en casos de cáncer o complicaciones serias y siempre guiados de un buen profesional que pueda controlar en todo momento el proceso.

Si crees que puedes estar pasando por este problema. Y si necesitas que te guíe . Te invito a solicitar una consulta online conmigo, estaré encantada de ayudarte .

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